Se están sacando chispas (y esto no termina acá)

Lewis Hamilton y Max Verstappen sostienen una dura puja por el título. Debido a ello es que sus encontronazos en la pista serán cada vez más frecuentes. Aún quedan ocho batallas por delante.

Todo el gran público que sigue la Fórmula 1 quería una lucha así. Y a Liberty Media le vino al pelo esta pelea por el campeonato entre Lewis y Max para captar más audiencia y de paso sacarles más guita a los árabes si es que los rumores sobre una venta son ciertos… Desde 2016 que no había un campeonato tan intenso y cerrado.

Ese año Nico Rosberg se quedó con el título y sin la energía suficiente para seguir en el Gran Circo. Luego fueron campeonatos disputados de manera muy limpia por Sebastian Vettel y Lewis. El piloto alemán de Aston Martin es casi un gentleman driver, un rótulo que no les caben ni a Max ni a Lewis ya que son demasiados agresivos en pista y en muchas ocasiones sin justificaciones que lo valgan. Y ser agresivos no tiene nada que ver con ser tramposos o ventajeros. Nada.

En Portugal también estuvieron a punto de tocarse…

Mismo objetivo y distintas ambiciones

En esta temporada estamos hablando de autos con prestaciones muy parejas pese a las siete victorias de Verstappen en el año contra las cuatro de Lewis y de dos pilotos que tienen un mismo objetivo motivados por distintas ambiciones. Y de dos pilotos a los cuales la competencia feroz hace que se equivoquen a veces pero que estén manejando en un nivel superlativo.

Hamilton quiere su octavo título para no compartir su galardón con nadie y dejar atrás la marca establecida por Michael Schumacher en el 2004 y Max porque simplemente busca su primer campeonato y quiere ser el primer neerlandés en conseguirlo. Todo esto nos muestra cuan áspera es esta pelea en la cual ninguno de los dos piensa aflojar…

¿Se habrán terminado las relaciones cordiales? Habrá que esperar hasta el Gran Premio de Rusia para saberlo…

Una lucha virulenta

Desde la primer carrera de la temporada todos supimos que Max era el único piloto que podía arrebatarle el título a Lewis por el notable paso adelante que dio red Bull con este nuevo RB16B por sobre el rendimiento del RB16 del año anterior. Y allí el gran “culpable” fue la FIA con la modificación de los fondos planos para que los autos tengan menos downforce y cuiden los neumáticos Pirelli.

Para un diseñador de la hostia como Adrian Newey era una gran oportunidad para tratar de equiparar al W12 que su vez era una derivación del casi imbatible W11 del 2020. Conociendo los defectos del auto de la temporada anterior allí se concentró la gente de Red Bull para darle un auténtico misil a Max. Y se la pusieron muy difícil tanto a Lewis como a Mercedes.

Allí comenzaron a aparecer algunos errores de Lewis debido a la presión que ejercía Max sobre él como en la reanudación de Bakú cuando tenía todo para ganar o en Imola cuando se fue a la leca en Tosa. Este año Lewis está cometiendo algunos errores productos de esta lucha con Max.

Y el joven piloto holandés también tiene lo suyo porque hay momentos en los cuales sucumbe a los jueguitos mentales de Lewis. Y Max no debe perder la paciencia si quiere ganar porque en ese terreno Hamilton lleva las de ganar. Por todo ello es que se fueron encontrando en los diferentes circuitos y salvo en contadas ocasiones nunca dieron el brazo a torcer. Así llegaron los toques.

Lewis se interpuso en la trayectoria de Max y lo mandó contra el muro de Copse a 300 KPH:

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El penúltimo toque, esta vez en Monza.

No piensan aflojar

Nada cambiara a menos que la FIA se ponga los pantalones y tome cartas en el asunto en serio y no con una payasada como la sanción a Max por partes de los comisarios (¿a quién responden estos muchachos?) para el Gran Premio de Rusia. O los llaman a declarar a ambos pilotos para apercibirlos o los dejan competir en serio. Hace muchos años que no se ve un campeonato con tanta adrenalina como el actual para andar arruinándolo en un escritorio.

Podemos discutir durante días sobre lo que pasó en Silverstone o en Monza y las culpas de cada uno pero lo que está claro que el incidente en el Gran Premio de Italia no será el último de la temporada porque a esta contienda le quedan aún ocho capítulos. Los aficionados, agradecidos.

Lewis fue blanco de grandes críticas por festejar su triunfo en Gran Bretaña mientras Max estaba en el hospital.

Fotos: gentileza Mercedes AMG F1 y Red Bull Racing Honda.

Gonzalo Ferrer

Periodista tucumano viviendo en Rosario. En los 90 hablaba de rugby en la radio y ahora escribo sobre Fórmula 1, fútbol, rugby y a veces sobre básquet y tenis. D10S, Ferrari, Queen, el Pato, el Matador y Su Majestad en el orden que quieras. Rock, mucho rock.

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