San Lucas de Arroyito

Rosario Central venció como visitante a Central Córdoba de Santiago del Estero por 4-2 con un doblete de Marco Ruben y un gol de Gastón Ávila y otro de Facundo Almada. Diferencia abismal entre titulares y suplentes del Canalla. Otra descomunal actuación de Lucas Gamba.

La mira de Rosario Central siempre estuvo puesta en la Copa Sudamericana debido a un plantel escaso y a lo apetecible que es el trofeo sudamericano en términos de prestigio y dinero. Y ante la definitoria serie ante Bragantino la Acadé no pudo contar con su jugador más desequilibrante, Lucas Gamba. Es contrfáctico imaginar algo que no sucedió pero la sensación es que el Canalla tenía grandes posibilidades de pasar a las semifinales si el número 28 estaba apto para jugar.

El mendocino dejó de ser ese jugador inestable y errático en los primeros tiempos del Kily como DT cuando lo utilizaba como extremo o como interior. Cuando al técnico auriazul se le pasó ese ataque de guardiolismo que casi le hace perder el puesto y cambió el esquema a un mucho más clásico 4-3-1-2 Lucas no defraudó y pasó a ser uno de los grandes beneficiados por esta decisión del entrenador.

El equipo titular que le gusta al Kily, sólo falta Emiliano Vecchio en lugar de Michael Covea.

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Luquitas hace la diferencia

Rosario Central no perdió nunca desde que Gamba volvió al primer equipo tras su lesión. Fue empate en uno en el clásico frente a Newell’s, victoria por 4-0 sobre Arsenal con hattrick incluido para el delantero y este encuentro frente al Ferroviario. Con su presencia el Canalla sacó siete de nueve puntos posibles jugando dos partidos de visitante y uno solo como local.

Por ello frente al equipo santiagueño decidió jugar mayormente por la derecha aunque en ocasiones arrancó desde el medio haciendo la diagonal hacia la derecha para explotar las espaldas de Jonathan Bay. La Acadé es tremendamente efectiva con Lucas en cancha porque transforma en gol la mayoría de las acciones.

Primero Fatu Broun salvó a su equipo y al ratito Michael Covea metió un centro pase a la cabeza de un solitario Gastón Ávila para abrir el marcador. Al ratito saca Broun, Diego Zabala se hace de la pelota y la pone en cortada para Gamba que entra al área y relojea la posición de Marco Van Ruben para poner el encuentro 2-0.

Lucas Gamba volvió loco mientras estuvo en cancha a su marcador Jonathan Bay.

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Marco Van Ruben

El momento del goleador Canalla es notable. Cuando muchos lo dábamos por un ex jugador el tipo volvió con un nivel envidiable a sus 34 años. Se puso solamente a cinco tantos del enorme Mario Alberto Kempes en la tabla de los grandes artilleros auriazules. El Matador ostenta 94 tantos y Marco 89.

A favor del cordobés hay que decir que hizo todos sus goles entre 1974 y 1976 mientras que Marco agujereó todas las redes que encontró delante suyo desde que debutó en el 2004 en la primera canalla hasta la actualidad salvo el período comprendido entre 2007 y fines del 2014. Marquito es un auténtico animal del gol.

Mostró su destreza en ambos goles debido a la ubicación y a la pirueta que debió hacer tras el pase del Fosa Ferreyra para puntear la bocha y meterla en el arco de César Rigamonti, uno de los responsables que el marcador no haya sido más abultado para la Acadé. El otro fue el Pupi Ferreyra por su ansiedad y apuro en definir. El día que se tome un segundo más en la definición será un auténtico crack.

Una imagen repetida, Marco inflando las redes rivales.

El Gato, un zaguero central como los de antes

Gastón Ávila era una incógnita para todo el pueblo canalla luego de haberse ido a Boca Juniors de una manera no muy clara. Pero el juvenil zaguero central tapó muchas bocas y la desconfianza se fue transformando en respeto y elogios.

El Gato tiene unas condiciones técnicas envidiables para cualquier central de nuestro país. Tiene muy buen manejo con los pies, es criterios para jugar y además es dueño de una fortaleza física terrible para incomodar y someter a los rivales y posee un timming como pocos colegas suyos pueden ofrecer. Y tiene apenas 19 años. De no mediar ninguna circunstancia extraña es candidato a ser jugador de selección.

Por su parte Facundo Almada está en etapa de pleno crecimiento. Los problemas en el fondo del Canalla vienen porque ni el Bomba Zabala ni el Pupi Ferreyra sienten la marca y por eso es que no ayudan siempre a los marcadores de punta ya que tanto Damián Martínez como Lautaro Blanco sienten más la proyección que el retroceso. Por eso siempre quedan expuestos la zaga central y Emmanuel Ojeda. Son los riesgos de ser un equipo muy intenso en ataque.

Se viene una prueba de fuego

El próximo sábado recibirá a Boca Juniors en el Gigante de Arroyito. Podemos afirmar que este encuentro ante el Xeneize llega en el momento justo luego de esta cadena de buenos resultados y del alza en el rendimiento.

El equipo dirigido por Sebastián Battaglia será un duro escollo para el Canalla aunque no deberá descuidarse porque entre Marco Ruben y Lucas Gamba le pueden complicar el escenario a cualquier club. Habrá que ver que pasa con Emiliano Vecchio ya que allí la Acadé se potenciará aún más ya que Michael Covea está en pleno proceso de adaptación al fútbol argentino. Central tiene todo para seguir creciendo y depende solamente de sí mismo.

Fotos: gentileza Prensa Rosario Central.

Gonzalo Ferrer

Periodista tucumano viviendo en Rosario. En los 90 hablaba de rugby en la radio y ahora escribo sobre Fórmula 1, fútbol, rugby y a veces sobre básquet y tenis. D10S, Ferrari, Queen, el Pato, el Matador y Su Majestad en el orden que quieras. Rock, mucho rock.

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