¡Chau Lole, gracias por todo!

Desgraciadamente falleció Carlos Alberto Reutemann. Por eso desde este humilde blogcito lo vamos a homenajear por todas las sonrisas que le sacó a este escriba en su infancia y adolescencia. El Lole fue un tremendo piloto que no pudo ser campeón del mundo.

El Lole se nos fue luego de pelear por su salud durante más de dos meses. Por eso, y en virtud a la inmensa cantidad de alegrías que me regaló en mi infancia y adolescencia, en lugar de un obituario común y corriente voy a rendirle un homenaje como se lo merece. Y en primera persona, como debe ser en estos casos. Porque Carlos nos marcó a fuego a quienes tenemos más de cincuenta años y además logró que millones de argentinos estuviéramos pendientes del televisor durante los diez años que corrió en la Fórmula 1.

El Maestro corrió durante once temporadas y monedas ya que en 1982 se retiró luego de dos grandes premios disputados. Fue parte de los mejores equipos de esa época, Brabham, Ferrari, Lotus y Williams. Sus patrones fueron Bernie EcclestoneEnzo FerrariColin Chapman y Frank Williams. Nada más ni nada menos.

Tuvo compañeros que fueron campeones del mundo como Niki Lauda, Mario Andretti, Graham Hill, Keke Rosberg y Alan Jones, otro extremadamente talentoso como Gilles Villeneuve y el desafortunado José Carlos Pace.

Con el Brabham BT44B en Nürburgring 1975, una de sus más resonantes victorias.

La eterna discusión

Mucha gente que sabe poco y nada de automovilismo, y que además son expertos opinólogos de lo que sea, siempre tildó al piloto argentino de tener un carácter un tanto blando. Dudo mucho que así haya sido porque compitió en una época en la cual estaban, además de los pilotos detallados más arriba, otros campeones como Emerson FittipaldiJackie StewardJames HuntJody ScheckterNelson Piquet y Alain Prost. Y la plantilla de pilotos daba miedo por los buenos que eran: Jacky Ickx, Jacques Laffitte, Patrick Depallier, Clay Regazzoni, Ronnie Peterson y siguen las firmas…

Contra todos ellos compitió de gran manera. A algunos pudo vencer en sus duelos, en otros caso perdió pero siempre lo hizo con hidalguía. Hastaa Nelson Piquet se sorprendió que en 1981 en Las Vegas no le haya tirado el auto encima para ser campeón. El Lole fue un auténtico campeón sin corona. Y estoy hablando de la época más ferozmente competitiva de la Fórmula 1 en su historia, los años 70.

En 1979 pegó el salto desde Ferrari a la escudería Lotus.

Sus maravillosos logros

Ganó doce carreras puntuables y subió al podio en cuarenta y cinco ocasiones. Terminó segundo en 1981, tercero en 1975, 1978 y 1980 y cuarto en 1977. ¿Los campeones de esos años? Nelson Piquet, Niki Lauda, Mario Andretti, Alan Jones y Lauda otra vez. Pavadas de nombres.

Un piloto extraordinario que tuvo rivales de altísimo nivel y muy difíciles de conseguir en cualquier época. Porque la Fórmula 1 de los 70 no sólo es romántica desde el punto de vista técnico (todos los autos eran distintos y fácilmente reconocibles) sino también por la cantidad de pilotos muy buenos que participaban y que lamentablemente dejaron su vida en una pista. Era una categoría dura y áspera en la cual cada carrera era considerada una batalla.

A bordo de la Ferrari 312 T3 en el Gran Premio de la Costa Este de 1978 en Watkins Glen. Ese día fue victoria para el Lole

Una conducción muy pulcra

Verlo manejar era una delicia. Si bien era un piloto rápido su objetivo más importante era llegar a ver la bandera a cuadros. Un estilo muy parecido al del francés Alain Prost. Además sabía rebelarse como pasó en Brasil 1981 cuando le pusieron el famoso cartel JONES REUT en la recta principal del circuito de Jacarepaguá para que deje pasar a su compañero de equipo Alan Jones.

Una cosa es que te ganen en la pista y otra muy diferente regalarle la victoria a tu compañero cuando este se encontraba a unos cuatro segundos de distancia. Con lo único que no pudo su carácter fue con Il Commendatore ya que éste lo quería en Ferrari para 1979 pero el Lole no quería volver a ser nuevamente piloto número 2 en la Scuderia cuando era el piloto número 1. Ese año se quedó con el título su reemplazante, el sudafricano Jody Scheckter.

A la salida del túnel en Mónaco 1977.

¡Gracias por todo!

En medio del dolor que nos produjo su partida me queda la sonrisa dibujada por todos los momentos de alegrías extraordinarias que nos brindó a los argentinos. Se fue un héroe, un auténtico caballero del deporte que hizo que me enamorara de la Fórmula 1 en mi infancia. Tal vez no lo supo nunca pero la influencia que tuvo sobre varias generaciones de argentinos fue tremenda. Hubo una generación de deportistas argentinos como el Pato Fillol, Mario Kempes, Hugo Porta, Guillermo Vilas y el Lole que nos hicieron muy felices. Gracias por todo y acelerá a fondo.

Delante de Niki Lauda en Long Beach 1978. Ese día el Lole hizo ganar a la 312 T3 por primera vez.

Fotos: gentileza Prensa Fórmula 1 y Scuderia Ferrari.

Gonzalo Ferrer

Periodista tucumano viviendo en Rosario. En los 90 hablaba de rugby en la radio y ahora escribo sobre Fórmula 1, fútbol, rugby y a veces sobre básquet y tenis. D10S, Ferrari, Queen, el Pato, el Matador y Su Majestad en el orden que quieras. Rock, mucho rock.

También te podría gustar...

1 respuesta

  1. 25 de agosto de 2021

    […] tengo 54 pirulos), cuando conocí la Fórmula 1 por mi padre que a su vez seguía la campaña de Carlos Reutemann, el Gran Premio de Bélgica se realizaba en el circuito de Zolder, allí donde en 1982 perdió la […]

Dejá un comentario