La hazaña futbolera más grande de todas

Se cumplen 35 años de la obtención del último mundial para la selección argentina. México 86 fue un hito extraordinario para el deporte argentino y el paso de los años agiganta la hazaña que lograron Diego, el doctor y el resto del plantel.

Se fueron de la Argentina en medio de la indiferencia, nadie daba dos pesos por ellos (o australes para ponernos en contexto) porque las críticas arreciaban por todos lados. Es muy difícil ser el técnico del seleccionado nacional de un país en el que hay cincuenta millones de técnicos. Porque en la Argentina sobran los DT de salón. Y el equipo no entregó ni una sola señal que iba por el camino correcto durante la preparación previa al mundial.

Primero fueron a Tilcara en enero de 1986 para ver como se adaptaban a la altura los players. Luego vinieron las giras, las reuniones con los ánimos caldeados y un pedido a Carlos Bilardo: querían instalarse en México y dejar de andar viajando por medio mundo para buscar la puesta a punto. Así llegaron un mes antes al país azteca para instalarse en la espartana concentración del club América. Allí se terminó de moldear el carácter del equipo.

El equipo de la final. Parados: Batista, Cucciuffo, Olarticoechea, Pumpido, Brown, Ruggeri y D10S. Abajo: Burruchaga, Giusti, Enrique y Valdano.

Un e-qui-pa-zo

Hay una especie de leyenda urbana o mito que dice que este equipo era Diego y diez más. Nada más errado de la realidad. Cada jugador tenía una función determinada que cumplir y lo hicieron de maravillas.

Clasificó primero en su zona con un funcionamiento que fue de menor a mayor. El cambio fundamental que tuvo el equipo fue la entrada de Julio Olarticoechea por Oscar Garré ya que así se pudo armar el famosísimo 5-3-2 que aún se sigue utilizando alrededor del globo.

Además hubo muchos jugadores que tuvieron un rendimiento notable pero que quedaron opacados por el encandilamiento de Diego. Porque si el Tata Brown, Oscar Ruggeri, Jorge Valdano y Jorge Burruchaga jugaron muy bien D10S lo hizo de tal manera que fue el jugador más decisivo de ese mundial.

El gol a Italia es una obra de arte infravalorada ya que es uno de los mejores goles que hizo Diego.

La gloria eterna

Pasaron treinta y cinco años y quienes ya peinamos canas nos emocionamos como nunca con ese equipo. Daba la sensación de ser imbatible en cada encuentro. Claro, uno llegaba a esa conclusión al ver la firmeza en el fondo que mostraban José Luis Cucciuffo, José Luis Brown y Oscar Ruggeri, al ver el generoso despliegue del Vasco Olarticoechea, de Ricardo Giusti y Héctor Enrique, al ver la jerarquía individual al servicio del equipo de Jorge Luis Burruchaga y de Jorge Valdano.

Y de DAM uno esperaba siempre dos cosas porque nos tenía malacostumbrados: que haga fácil lo difícil (la mayor muestra de eso son los golazos a Italia y el primero a Bélgica) y que riegue con magia el campo de juego como pasó en el segundo gol a Inglaterra y a Bélgica. Y no puede quedar afuera el estiletazo que le metió a Burru para que convierta el gol del campeonato frente a Alemania.

Se fueron en medio de la indiferencia, volvieron rodeados de gloria y nos regalaron la última gran alegría de nuestro fútbol que se agiganta año a año. Ah, también nos regalaron un fútbol de altísimo nivel. Por todo eso va nuestro agradecimiento eterno. ¡Salud Campeones!

El Gol del Siglo Milenio.

Fotos: gentileza Prensa AFA.

Gonzalo Ferrer

Periodista tucumano viviendo en Rosario. En los 90 hablaba de rugby en la radio y ahora escribo sobre Fórmula 1, fútbol, rugby y a veces sobre básquet y tenis. D10S, Ferrari, Queen, el Pato, el Matador y Su Majestad en el orden que quieras. Rock, mucho rock.

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