Una receta de Gallo a la Naranja

El 23 de junio de 1992 el Seleccionado Tucumano obtuvo el triunfo más importante de su historia. Ese noche derrotó a Francia por 25-23.

La noche del 23 de junio de 1992 era fría y húmeda en San Miguel de Tucumán. Tan fría y tan húmeda que atravesaba la ropa y calaba los huesos. Todo eso no se notaba en las inmediaciones del estadio de Atlético, el José Fierro. Allí el clima era otro. La gloriosa Naranja, el seleccionado provincial que dominaba el rugby argentino desde 1985, se enfrentaba a la temible Francia. El equipo galo era conducido por Pierre quien ya había visitado el Jardín de la República el 7 de junio de 1988 cuando era el medio scrum del seleccionado francés para enfrentar al dueño de casa.

Fue empate 18-18 con todos los puntos marcados por el genial Santiago Mesón (un tremendo pateador con un tackle temible y unas destrezas individuales extraordinarias, uno de los mejores tres cuartos de la historia de Los Pumas) y el bueno de Pierre quedó impresionado por el resto de su vida debido al clima imperante en el estadio decano.

Los entrenadores del equipo tucumano: Nicolás Rizzo, Gabriel Palou y Juan Carlos López.

Cuando asumió como head coach francés dijo que en la gira por Argentina le interesaba sobremanera el partido frente a Tucumán porque si un jugador era capaz de sobreponerse a la presión y al clima adverso en el José Fierro podía jugar en el seleccionado galo. Pavada de elogio…

El partido

La primera parte fue un cachetazo para las expectativas del seleccionado tucumano y para sus ruidosos hinchas. No salió absolutamente nada de lo que habían pensado sus entrenadores Nicolás Mono Rizzo, Juan Carlos Pavo López y el inolvidable Gabriel Mocho Palou. Nada es nada. 23-3 en contra y miles de errores para corregir para la segunda parte.

José Cheto Santamarina era un jugador tremendo, tenía una actitud y unas ganas de ganar envidiables. El tercera línea de Tucumán Rugby lideró la remontada de su equipo cuando apenas iniciado el segundo tiempo marcó un try luego de un maul que casi saca a los franceses de la cancha. Santiago Mesón (el mejor pateador que tuvieron Los Pumas en su historia) se encargó de meter la conversión y el partido quedó 10-23 para Francia. Faltaba mucho aún…

Así fue la lucha de forwards esa noche.

Tucumán se despertó con ese try en base a su característico juego de maul y ruck se fue llevando a Francia por delante. Así vinieron cuatro penales más que fueron convertidos por Santiago Mesón para poner las cosas 22-23 a falta de pocos minutos. Y a falta de dos minutos llegó la locura: otro penal para Tucumán que fue magistralmente ejecutado por el fullback para que la naranja pase al frente por 25-23.

La cancha del Decano se vino abajo literalmente. El clima era más propio de un partido de fútbol entre Boca Juniors y River Plate que de un modesto seleccionado provincial enfrentando a una potencia. Sí, una noche de junio de 1992 la gloriosa Naranja puso de rodillas a una potencia. Y tuve el privilegio de estar allí.

Fotos: gentileza Juan Carlos López y Tomás Gray.

Gonzalo Ferrer

Periodista tucumano viviendo en Rosario. En los 90 hablaba de rugby en la radio y ahora escribo sobre Fórmula 1, fútbol, rugby y a veces sobre básquet y tenis. D10S, Ferrari, Queen, el Pato, el Matador y Su Majestad en el orden que quieras. Rock, mucho rock.

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