Y un día se acordó de ganar…

La Selección Argentina superó a Uruguay por 1-0 con gol de Guido Rodríguez. La mejor noticia es que mejoró su juego, defendió bien y maniató a los orientales. Gran nivel de algunos jugadores. Algunos players ya se ganaron un lugar en el equipo.

En la previa todo eran dudas sobre el rendimiento del equipo principalmente porque en las segundos tiempos partes se tira innecesariamente atrás y defiende muy mal. Uruguay es un rival aguerrido y su juego planteaba algunos interrogantes para el equipo de Lionel Scaloni que había empatado sus tres partidos anteriores contra Chile (1-1) y frente a Colombia por las eliminatorias (2-2) y nuevamente con La Roja (1-1) en el debut de la Copa América.

Por todo ello es que este encuentro era casi definitorio para evitar a Brasil en cuartos de final. Un viejo dicho dice que para ser campeón hay que ganarles a todos pero este Brasil parece estar un paso por delante que el resto en Sudamérica. Lo importante por ahora es ganar y retomar confianza nuevamente. El resto se verá después.

Sorprendió Lionel Scaloni dándole la titularidad a Nahuel Molina Lucero mientras que en la mitad de cancha debió hacer un cambio de último momento debido a la lesión de Leandro Paredes. Guido Rodríguez entró en su lugar y le cambió la cara al equipo de manera más que positiva. Y su actuación le debe haber generado unas cuantas dudas al entrenador pensando hacia el futuro.

Guido Rodríguez festeja su gol.

Un primer tiempo infernal

Argentina salió a imponer condiciones de entrada. Ahogó a Uruguay en la salida y no lo dejó pensar. El líder de esa presión asfixiante fue Guido Rodríguez, la figura del encuentro. Él decidía cuando apretar, cuando retroceder y cuando meterse entre los centrales para liberar a Nahuel Molina Lucero y a Marcos Acuña. Jugó con el manual del 5 moderno bajo el brazo y de paso liberó de funciones defensivas a Rodrigo de Paul para que éste pueda hacer un surco por el carril derecho.

Lionel Messi jugó suelto como le gusta a él en esta etapa, Nicolás González desbordó siempre que quiso, Nicolás Otamendi y Cristian Romero le dieron solidez a la última zaga y los marcadores de punta subieron siempre porque los centrales argentinos borraron de la cancha a la temible dupla Lucho Suárez-Edinson Cavani.

Minuto 12, córner para Argentina. Rodrigo de Paul piensa un segundo y en lugar de tirar el centro al área ensaya una maniobra distractiva: toque corto a Leo que le amaga a Lucas Torreira, lo supera con un pique corto y manda el centro al segundo palo para que Guido Rodríguez le meta un frentazo cruzado, la pelota pegue en el borde interno del palo y entre. 1-0 y a evitar caer en la trampa. Stop.

Leo Messi jugó un partido descomunal.

Tres tipos que no pueden faltar

A partir del buen desempeño de Guido Rodríguez es que varios players fueron levantando su nivel aunque además del volante central hay dos jugadores que se destacaron y que no deberían salir del equipo: Emiliano Martínez y Cristian Romero. El arquero les está aportando una tranquilidad y confianza a sus compañeros que Franco Armani no proporciona al menos en este momento. El central le aporta solidez a la última línea e incluso eleva el nivel de Nicolás Otamendi.

Guido Rodríguez es un volante central natural a diferencia de Leandro Paredes. Sabe como moverse en el plano defensivo y siempre juega la pelota corta y al pie, nada de bochazos riesgosos. Leandro es un jugador con una gran técnica individual pero no se termina de sentir cómodo jugando de 5 y por ello es que siempre necesita de la ayuda de Rodrigo de Paul. Esa es la gran diferencia con Guido ya que Rodríguez libera a sus compañeros de la función defensiva para que se preocupen por el ataque. Ahora Lionel Scaloni está en una encrucijada al respecto…

Guido Rodríguez manejó la mitad de la cancha sin inconvenientes.

Amo y señor

Play. En esta estructura colectiva hubo dos jugadores que no rindieron en el nivel esperado. Lautaro Martínez y Giovanni Lo Celso. El delantero del Inter tiene una gran entrega y participa del juego pero tiene la pólvora mojada. Está atravesando esas rachas que se les presentan a los goleadores de raza de vez en cuando y se le cerró el arco. Para remediar esto hay que tener paciencia, mucha paciencia.

El ex volante de Rosario Central se entregó mansamente al mediocampo uruguayo. Estuvo peleado con la pelota pero su bajo rendimiento hizo crecer a otros jugadores porque mientras Federico Valverde y Rodrigo Bentancur lo perseguían sus compañeros quedaban libres para jugar. Y el equipo del Maestro Tabárez hacía agua por todos lados. No podían contener a Messi, ni a Nico González, ni a Marcos acuña, ni a Rodrigo de Paul, ni a los marcadores de punta. Nada de nada.

Edinson Cavani quiso inventar un penal pero parece que se olvidó de pagar la última clase en el Actor´s Studio porque su caída fue espantosamente burda. Tirarse a la pileta no es para cualquiera. Y eso que estamos hablando de un grandísimo delantero que no supo que hacer en esta situación. Argentina se fue al descanso ganando y los hinchas tenían miedo sobre la puesta en escena en la segunda parte…

El respeto y temor que le tienen los rivales a Leo es descomunal.

¡Bingo!

Los primeros quince minutos del segundo tiempo se vio a una Argentina retrasada en su campo. La idea era mantener el equipo corto del primer tiempo pero se tiró atrás y le cedió el protagonismo, el campo de juego y la pelota a la Celeste. Claro que esta vez funcionó el sistema defensivo argentino y salvo alguna que otra jugada aislada Dibu Martínez no tuvo momentos de zozobra.

Las entradas de Exequiel Palacios y Joaquín Correa oxigenaron al equipo que siguió desperdiciando chances de contra. Y los últimos minutos en los cuales Rodrigo de Paul, Leo Messi y Fideo Di María entretuvieron la pelota sobre un costado para que pasara el tiempo fueron para enmarcarlos.

Argentina ganó bien y con autoridad aunque debe resolver algunos problemas de funcionamiento como meterse excesivamente atrás, ceder la pelota y desaprovechar las innumerables ocasiones de gol creadas. Pero está más que claro que el camino es por acá.

Así presionó Argentina: Marcos Acuña, Guido Rodríguez y Nico González aprietan a Edinson Cavani y Lucho Suárez.

Fotos: gentileza Prensa Conmebol.

Gonzalo Ferrer

Periodista tucumano viviendo en Rosario. En los 90 hablaba de rugby en la radio y ahora escribo sobre Fórmula 1, fútbol, rugby y a veces sobre básquet y tenis. D10S, Ferrari, Queen, el Pato, el Matador y Su Majestad en el orden que quieras. Rock, mucho rock.

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