El profesor tiene quien le escriba

Alain Prost es un piloto infravalorado para el gran público. El Profesor tuvo grandes rivales, compañeros de equipo muy exigentes y ganó cuatro títulos mundiales. Su gran rival fue Ayrton Senna, cuya competencia les sirvió a ambos para ser mejores

Muchas veces somos injustos en la vida, en nuestros juicios, en nuestras valoraciones y en nuestras acciones principalmente. Nada ni nadie escapa a ello. Abarca desde lo más intrascendente a lo más importante que te puedas imaginar. Y a Alain Prost le sucede por estos días, de manera muy evidente por cierto, algo de todo esto. Mucho de este desconocimiento viene parte de jóvenes que no lo vieron correr nunca. Es más, lo más probable es que hayan nacido luego de su retiro. Menos mal que existe YouTube para remediar esto. El piloto francés fue uno de los corredores más extraordinarios más extraordinario de todas las épocas. Quienes crecieron viendo Fórmula 1 en los 70 y 80 vieron a grandes pilotos como Niki Lauda, Ayrton Senna, Emerson Fittipaldi, Schummy, Nigel Mansell o James Hunt por citar a algunos y Alain entra en ese selecto grupete.

Tampoco hay que creer que el tipo fue un paquete ya que ganó cuatro títulos mundiales y peleó contra los mejores rivales de su época. El francés era un piloto puntilloso y meticuloso que siempre preparaba sus autos de menor a mayor. Porque más allá de una eventual pole, El Profesor siempre buscaba que su auto se comporte adecuadamente en carrera. Por algo solamente obtuvo nada más que 33 poles en su carrera (de las cuales trece fueron en 1993 con Williams) contra 51 triunfos conseguidos. Eso significaba sumar siempre y no castigar al coche innecesariamente. Era de un estilo muy parecido al de Niki Lauda en ese sentido. Pilotos que no eran impetuosos y que su economía de movimientos estaba estudiada al máximo.

Ayrton Senna y Alain Prost en acción durante el Gran Premio de Sudáfrica 1993. Ese día ganó el pilotó francés y el brasileño resultó segundo.

Su lucha con Ayrton Senna

Durante mis años como espectador de Fórmula 1 me tocaron ver dos rivalidades demasiado intensas. Niki Lauda y James Hunt fue la primera de ellas aunque la misma se extendió sólo por un par de temporadas. Y la otra es la más intensa que haya visto y en la cual el ambiente se podía cortar con un cuchillo. Hablo de Alain Prost y Ayrton Senna. No fue un duelo de un par de años y ya. No, fue algo mucho más profundo ya que esta lucha sacó a relucir lo mejor de cada piloto. Este enfrentamiento los potenció como pilotos hasta límites desconocidos.

Dentro de una pista (y fuera de ella) se hicieron de todo. Taponamientos varios para impedir que se superen, autazos para dirimir campeonatos y un clima tenso a sus alrededores fueron moneda corriente. Todo ese ambiente pesado, con el cual ningún mortal se sentiría cómodo, fue el combustible que necesitaban ambos para salir victoriosos. Y si Senna te parece un piloto extraordinario el Profesor no se queda atrás.

Pasa que enamora más el estilo de manejo impetuoso de Senna que la pulcritud del tetracampeón en una época más que áspera. Además de Senna debió medirse con Nelson Piquet, Niki Lauda, Nigel Mansell, Damon Hill, Jean Alesi, René Arnoux y Keke Rosberg. Todos fueron compañeros suyos salvo Piquet. Hablemos de buenos pilotos…

Alain en 1990 a bordo de la Ferrari 641

Un francés con mala prensa

El Napoleón de las pistas nunca tuvo buena prensa. Siempre le echaron la culpa a él de los toques con Ayrton. Y Senna fue un piloto muy agresivo dentro de la pista. No iba a ceder fácilmente y sin luchar su posición. El brasileño cayó en la trampa de Alain en Japón 89 ya que al intentar adelantar por el lado sucio a Prost el francés mantiene la cuerda y extiende la frenada llevando a Senna a colisionar a su compañero de equipo.

Tipos como Lauda, Piquet e incluso Gerhard Berger (gran amigo del brasileño) sostuvieron que Prost defendió bien su posición. De todos modos el francés quedó como el malo de la película y Senna como el muchachito bueno. Ni lo uno ni lo otro. En Japón 90 la maniobra de Senna para sacarlo de la pista fue aún más evidente.

Prost fue por resultados, performance, estilo de conducción y títulos uno de los mejores tres pilotos de la historia. La verdad es que no necesita ningún tipo de defensa con la gente que lo vio correr y que mira sus videos en la actualidad. Esta desinformación deliberada (hasta la FIA y la Fórmula 1 se encargan de mostrarlo sólo como el rival de Senna) es para tratar de ocultar los talentos del único piloto que supo vencer de manera sistemática a Ayrton.

Y eso engrandece la figura de ambos. Con su lucha casi encarnizada se potenciaron mutuamente. Uno no hubiese llegado a ser lo que fue sin el otro y viceversa. Por eso como editor de este blogcito estoy feliz de haber coincidido cronológicamente en tiempo y espacio con ellosMe voy a piantar un lagrimón y vuelvo.

Fotos: gentileza AlpineMcLaren y Scuderia Ferrari.

Gonzalo Ferrer

Periodista tucumano viviendo en Rosario. En los 90 hablaba de rugby en la radio y ahora escribo sobre Fórmula 1, fútbol, rugby y a veces sobre básquet y tenis. D10S, Ferrari, Queen, el Pato, el Matador y Su Majestad en el orden que quieras. Rock, mucho rock.

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1 respuesta

  1. 25 de junio de 2021

    […] 2002. Entre el quinto título del Chueco y esa coronación de Shummy pasaron por la Fórmula 1 Alain Prost, Ayrton Senna, Jackie Stewart, Niki Lauda, Jim Clark, Emerson Fittipaldi, James Hunt y varios […]

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