La redención del Kily ante los hinchas

Cristian González pudo dar vuelta el presente de Rosario Central tras una larga etapa de experimentos que no dieron resultados. El DT volvió a las raíces y ahora juega con un clásico 4-4-2 bien definido con jugadores que están rindiendo en sus puestos. Le tomó mucho tiempo encontrar al equipo.

Seamos sinceros, en condiciones normales Cristian González hubiese sido eyectado del banco de suplentes de Rosario Central luego de la impresentable y desquiciada mise en scène frente a Boca Unidos de Corrientes por la Copa Argentina. Ese día el querido Tony Medina jugó pornográficamente y dejó en ridículo al endeble sistema defensivo del canalla las veces que se lo propuso. Pero los tiempos en este mundo coviteado se estiran más que en épocas normales y por ello se le presentó una nueva oportunidad al Kily que está vez supo aprovechar y no la dejó pasar.

Diferentes y errados sistemas tácticos, jugadores que eran improvisados en otros puestos, errores infantiles desde lo conceptual y resultados que no llegaban eran un cóctel explosivo que había que desactivar. Y aquí el punto es para la dirigencia. Tanto Rodolfo Di Pollina como Ricardo Carloni tuvieron el temple necesario para bancar la parada más allá de las razones y habladurías que pululan por la ciudad del río marrón. Pero el mayor mérito es del Kily por haber aprendido la lección y saber cambiar. Se dio cuenta que dirige a Rosario Central y no a un equipo europeo.

Marco Ruben sigue vigente a los 34 años y luego de un año sabático.

Unos experimentos que no sirvieron

Ese juego tan europeo que Cristian González quiso implementar en la Acadé no rindió los frutos esperados. Y el Kily fue tozudo al respecto. Ver a Facundo Almada jugando de lateral, a Lucas Gamba de carrilero o de interior, a Lucas Laso y a Javier Novaretti de titulares, a Emiliano Vecchio de doble 5 o a Diego Zabala haciendo lo mismo que Gamba pero por la derecha fue demasiado. No había manera de sostener todas esas decisiones futbolísticas del entrenador y su ciclo parecía cosa juzgada hasta que hubo un quiebre…

Emmanuel Ojeda se siente muy cómodo jugando como único volante central. Levantó su nivel de manera notoria.

Gracias San Lorenzo

Cristian González sintió que estaba entre la espada y la pared cuando vio que debía afrontar cuatro compromisos cruciales en catorce días: los dos partidos frente a San Lorenzo y el cruce con Huachipato en Chile por la Copa Sudamericana mientras que en el plano doméstico tenía el clásico frente a Newell’s Old Boys. Cualquier tropiezo significaba decirle adiós a su cargo dentro del club de Arroyito. Era irse por la puerta de atrás y sin gloria.

Sin renunciar a la voracidad ofensiva el Kily se volvió más conservador en sus planteo tácticos. Adiós a los inventos raros y bienvenido el 4-4-2 de base que en determinados momentos se transforma en un 4-3-1-2, nada de cosas extrañas. Y los players a jugar en sus puestos. Con estos cambios que parecen tan simples (pero que en realidad no lo son) renació la Kilyneta. A partir de allí todo fue en alza salvo en el partido frente a Platense por la última fecha de la Copa de la Liga Profesional. Y el futuro asoma un tanto más calmo que hace algún tiempo atrás.

Lucas Gamba elevó su performance jugando nuevamente de delantero con Marco Ruben.

La evolución

Todo este proceso (por demás extendido en condiciones normales) le llevó más de seis meses a Cristian González. Y fue una etapa difícil y decepcionante para los hinchas. Los peores momentos fueron los partidos frente a Vélez Sarsfield por la final de la Fase Complementación de la Copa Diego Maradona, el mencionado encuentro frente a Boca Unidos de Corrientes y la derrota frente a Platense por 4-1 en la última fecha de la Copa de la Liga cuando el canalla tenía chances de clasificar.

El Kily hizo un mea culpa, analizó sus errores y decidió jugar de la manera que más le convenía al plantel. A partir de allí está logrando revertir la imagen negativa que tenía la gente sobre él y la clasificación a octavos de final de la Copa Sudamericana es su mayor éxito hasta el momento. Ahora habrá vacaciones, rearmado del plantel y la ilusión intacta para que una segunda copa internacional arribe a la ciudad.

Emiliano Vecchio, Fatu Broun, Marco Ruben, Diego Zabala y Lautaro Blanco son jugadores clave en la estructura colectiva ideada por el Kily.

Fotos: gentileza Prensa Rosario Central.

Gonzalo Ferrer

Periodista tucumano viviendo en Rosario. En los 90 hablaba de rugby en la radio y ahora escribo sobre Fórmula 1, fútbol, rugby y a veces sobre básquet y tenis. D10S, Ferrari, Queen, el Pato, el Matador y Su Majestad en el orden que quieras. Rock, mucho rock.

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4 Respuestas

  1. Sergio dice:

    Gracias Ferrer por tan buena nota y explicar sobre el Kily..también fue importante el apoyo de la dirigencia q se banco la presión de la gente . Un hincha y socio de Central radicado hace 30 años en Tucumán

  1. 18 de junio de 2021

    […] de Rosario Central comenzó la pretemporada 2021 en el predio de Arroyo Seco. Los dirigidos por Cristian González ya trabajan en la puesta a punto para afrontar el segundo semestre de este año, donde tendrán […]

  2. 23 de julio de 2021

    […] aplauso es para el Kily. El DT canalla, alguna vez resistido por este humilde escriba pero que supo redimirse en estos tiempos coviteados, imaginó y pensó los dos encuentros como un todo. Así desactivó la […]

  3. 10 de agosto de 2021

    […] gustarnos o no el DT (ya lo expliqué en esta nota) pero sería de necios decir que no supo aprovechar su oportunidad luego de los papelones frente a […]

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